Una apuesta segura para jugar; volvería a comprarlo exactamente igual
Este es mi segundo Corsair Scimitar RGB Elite con cable: el primero me acompañó durante casi ocho años, así que volví a comprar exactamente el mismo modelo sin dudarlo.
Las doce teclas laterales bajo el pulgar, para un total de diecisiete botones, son una auténtica ventaja: una vez configuradas las macros, lo tienes todo a mano sin apartarte de la acción.
El panel para el pulgar es ajustable, lo que supone una gran ventaja para quienes tenemos las manos grandes. Puedes adelantarlo o atrasarlo para que todos los botones sigan estando al alcance sin tener que forzar la mano, y resulta cómodo incluso después de largas sesiones.
En cuanto a la robustez, casi ocho años de uso del anterior dicen mucho de la calidad de fabricación.
El único pequeño inconveniente es el software iCUE, que no consume muchos recursos, pero a veces presenta pequeños errores; nada que impida usarlo.
Lo recomiendo sin reservas a todos los jugadores que busquen un ratón con cable fiable, ergonómico y duradero.






























































