Cabe destacar un aspecto relacionado con la ergonomía.
Es difícil emitir un juicio preciso sobre el rendimiento sin un elemento de comparación directo con otros modelos equivalentes. En este sentido, la placa base cumple su función y no plantea ningún problema particular de uso.
Sin embargo, hay que señalar un aspecto relacionado con la ergonomía. Para acceder a las ranuras NVMe, que cuentan con un sistema de fijación sin tornillos, es necesario desmontar previamente la tarjeta gráfica. Evidentemente, no se trata de una operación que se realice a diario, pero es una limitación que no esperaba en un equipo de este rango de precios.
El sistema de montaje sin herramientas es apreciable, pero la necesidad de retirar la tarjeta gráfica para acceder a los SSD NVMe reduce el interés práctico de esta solución y complica innecesariamente una operación que podría ser más sencilla.
Es un detalle que hay que conocer antes de la compra, especialmente para los usuarios que tengan previsto añadir o sustituir SSD NVMe en el futuro.








































