A la altura de la reputación
No cabe duda de que HP sigue aguantando el tipo frente a sus competidores. Aquí no hay sorpresas desagradables, así que seguiré siendo uno de los clientes más fieles de HP. Por otra parte, el grave inconveniente se refiere a la documentación, que es, como mínimo, sucinta y penosa, eufemismo suave donde los haya. La complejidad de ponerlo en marcha superaba mis capacidades (que puedo calificar honestamente de escasas). Por suerte, un amigo formador de Greta fue capaz de sacarme de este pernicioso atolladero, del que no habría podido salir por mí mismo. Del mismo modo, mi confianza en LDLC, a quien ya había comprado mi antigua HP LJ 3390 en 2004, sigue intacta.








































